miércoles, 3 de junio de 2026

02:00 de la mañana, Colón.

 
Miro atónita 
Un camino que levanta polvo
Y que fue 
Como un tiro en la femoral.

Que a lustros acaba,
Tan lejos y a tanta distancia,
Que no veo el final,
-Y eso que vengo por él-

Como un vaho todo ese humo terrario se queda atrás,
Y camino,
Como dejando una estela,
De todo ese mundo de atraco o muerte,
De voces que me llegan en eco,
De tonos que no recuerdo
De llamadas que no llegaron
 
Y de una vida,
Que parece ser, 
Que sí viví.

Allí donde la inspiración se quedo atrapada,
En una pena,
En la tristeza,
Hoy resurge como un fénix de lo que fui,
Hoy renace todo lo que había muerto.

Sale por la puerta al ruedo
Con toda la fuerza,
Con toda la furia 
Que había en mí,
Pero parecía dormida.

Esa que me guío silenciosa 
Y que entre lágrimas tiró,
De este cuerpo,
Porque el corazón aún no sé dónde lo tengo,
-o donde se quedó-

Ya no queda agua marina en el recipiente,
Ya no queda dolor,
Pero ahora:
Un silencio que ensordecedor lo recubre todo,

Esta burbuja que me rodea y que es, como un submundo:
Como una isla que solo hábito yo,
Me envuelve,

 Y ya no quiero, apostar a cualquier color,
Exponerme tras un escaparate como un producto,
Mostrar rebaja,
Hoy quiero que el precio este a la altura y en esa idea:

Aquí la soledad,
Las conversaciones a dos voces en un hilo familiar,
Que no es familiar,
Son de lo que queda de lo que un día fue familia
Y definitiva,
Absoluta
Y tristemente,
Lo que queda de mí.





No hay comentarios:

Publicar un comentario